7 comentarios:

Antonio Marín Lara dijo...

Ceferina, no publicas nada desde hace tiempo.
Ánimo con tu lucha y no te sientas derrotada.
No lo dejes.
He estado observando la calidad de las playas en torno a la cementera. Cuanto más te alejas más amarilla!

josenrique M de la Ossa dijo...

Hola: Aquí dejo unas "reflexiones" de Juan Martín López que compartimos desde REBALARTE:

La cara más amarga de la cementera y el distintivo de progreso.

Como consecuencia de la crisis económica, la crisis medioambiental, queda relegada a un plano secundario.
En este barrio tenemos una nueva cementera, enorme, comparada con las anteriores; hay quien dice que aunque la capacidad de producción es mayor, contamina menos, algo cuanto menos paradójico.
Quién puede poner en duda la contaminación que genera al medio ambiente una cementera, la extracción de la piedra caliza junto a otros materiales genera la erosión total del área afectada por las canteras, y la trituración de esta piedra produce gran cantidad de polvos.

No son solo humos lo que desprenden las chimeneas de la cementera.
La contaminación depende del tipo de combustibles que se utilicen en la combustión del horno, últimamente se utilizan para quemar en estos hornos residuos muy peligrosos, con lo que se agravan los problemas de emisiones altamente contaminantes en forma de partículas muy finas;
niveles más altos de mercurio y arsénico, de cadmio, plomo, plata, selenio, bario, o antimonio, se producen fugas de dioxinas y furanos, benceno altamente tóxico y carcinógeno por la combustión de restos de cloros y otros componentes, unidos a contaminantes como el monóxido de carbono, carbono orgánico, los óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre, fluoruro de hidrógeno, ácido clorhídrico.
Todos estos contaminantes al ser partículas en suspensión muy finas pueden llegar muy lejos desde la zona de emisión.
El polvo residual del Clinker y el mismo cemento pueden provocar un alto grado de contaminación si contienen metales pesados, los rellenos que se hagan con estos desechos contaminarían las capas freáticas.

La exposición a los contaminantes de la cementera tiene una incidencia directa muy grave en nuestra salud, puede ocasionar afecciones en los sistemas respiratorios y cardiovasculares, estos pueden afectar al sistema endocrino e inmunológico y a la fertilidad, el mercurio afecta al sistema nervioso, los riñones y cincuenta mil cosas más de las que da miedo dar más detalles.
En fin eso es lo que tenemos muy cerquita, demasiado que diría cualquiera con dos deos de luces.

Cepillitos, me llaman, bastante estropeado sí que me veo, pero aquí estoy en las duras condiciones de la arena de la playa, donde suelo vivir, además vivo en los prados donde la situación suele ser mejor, ¡ah! también me llamo, Lamarkia aurea.




Francisco Javier Marquez Martos dijo...

Pues acaba de recibir el certificación iso 50001 que certifica su compromiso con el medio ambiente. Es la primera cementera de España que la consigue. Deberías de estar orgullosos que Málaga es pionera en sus industrias, pues para las pocas que hay también vamos a cerrarla. De que comeremos sin industrias...

Atentamente.
Fco javier Márquez

Francisco Javier Marquez Martos dijo...

Pues acaba de recibir el certificación iso 50001 que certifica su compromiso con el medio ambiente. Es la primera cementera de España que la consigue. Deberías de estar orgullosos que Málaga es pionera en sus industrias, pues para las pocas que hay también vamos a cerrarla. De que comeremos sin industrias...

Atentamente.
Fco javier Márquez

Francisco Javier Marquez Martos dijo...

Pues acaba de recibir el certificación iso 50001 que certifica su compromiso con el medio ambiente. Es la primera cementera de España que la consigue. Deberías de estar orgullosos que Málaga es pionera en sus industrias, pues para las pocas que hay también vamos a cerrarla. De que comeremos sin industrias...

Atentamente.
Fco javier Márquez

Cristina Rodríguez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
natura dijo...

Se realiza en niebla el 23 congreso andaluz contra cementeras